Esperanza de la Navidad - 001 

Es Navidad, un tiempo de alegría, paz y felicidad. 

O eso nos dicen... 

Pero ¿por qué no lo siento en mi vida? 

Hola a todos, mi nombre es Mario Díaz y soy uno de los pastores de la Iglesia El Monte, localizada en la 65 Toluca Rd. en Stafford, VA. 

A mi me encanta la Navidad. Las luces en los balcones, los arboles decorados, las familias y amigos visitando. Es cierto que extraño las parrandas y el lechón en la vara de Puerto Rico, pero bueno, por ahí me las invento con mi familia de El Monte. 

La que si me intriga es por qué no podemos sostener esa paz y alegría que a veces sentimos en nuestro corazón. ¿Por qué se nos escapa de las manos, como arena entre nuestros dedos? 

¿Será qué podemos hacer algo para minimizar la inestabilidad emocional de nuestros corazones? 

Yo creo que sí. Si pudiéramos logra entender mejor nuestra humanidad y descubrir nuestro propósito, esto estabilizaría nuestra perspectiva de manera que la fe y la esperanza nos servirían de ese aliento espiritual continuo que podría cambiar tu vida. 

La Palabra de Dios, La Biblia, nos dice que nosotros fuimos creados a imagen y semejanza de Dios para buenas obras. Lo puedes leer en el primer capítulo de Génesis y en Efesios2:10. No se si lo captaste, pero fuiste creado, para buenas obras. 

Así que nosotros somos obreros, productores, servidores… por eso dicen que es mejor dar que recibir. Dar, concuerda mejor con tu naturaleza, con tu propósito. 

Pero, es cierto, nosotros pecamos y nos alejamos de ese propósito de Dios para con nosotros, así que nuestra visión no es clara y esto complica las cosas un poco. 

En 1 Corintios 13:12 la Palabra nos dice que “Ahora vemos todo de manera imperfecta, como reflejos desconcertantes, pero luego veremos todo con perfecta claridad. Todo lo que ahora conozco es parcial e incompleto, pero luego conoceré todo por completo, tal como Dios ya me conoce a mí completamente.” 

Esa es la esperanza en la que puedes descansar hoy. La Navidad nos recuerda, no tan solo un niño en un pesebre, sino también un Salvador en La Cruz. Ese niño Jesús también tenía un propósito. Vino a pagar por nuestros pecados. 

Fue crucificado y enterrado, pero resucito al tercer día, abriéndonos el camino al Padre. Para que donde Él está nosotros podamos morar también. 

Si pones tus ojos en la esperanza que es Jesús, las circunstancias transitorias de la vida no tendrán el impacto que tienen hoy día en tu vida. Tus circunstancias no te definen. Tu pasado no te define. 

Si pones tu fe en Cristo esta navidad, hay una promesa, una esperanza que nada ni nadie te puede quitar. Mira como lo dice 1 Juan 3:2: 

“Queridos amigos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga; pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es.” 

Todo lo que te esta trayendo ansiedad ahora mismo va a pasar. Tu lo puedes sobrepasar. No pierdas esperanza. 

Puedes estar tranquilo. Puedes tener paz. Puedes tener alegría. Con parranda o sin parranda. En tu país o fuera de tu país. 

Cristo vive y reina, y tu puedes deleitarte hoy mismo en que un día morarás con Él y le conocerás tal y como Él te conoce a ti. Él fue quien te creó tal y como eres. Con un propósito. Y te ama. 

Que Dios te cuide y te bendiga hoy y siempre. 

Y te invito a compartir con nosotros en la Iglesia El Monte todos los domingos a las 2PM en 65 Toluca Rd. Stafford, VA. Me encantaría conocerte. Para más información, busca nuestra página de Facebook imonteararat, todo en una palabra asi, imonteararat. 

Bendiciones.

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