Ignora las "Ardillas" - Episodio 11 

¿Cuántos se acuerdan de la película de Disney, “Up,” con aquel perrito simpático llamdo Dug? 

[Clip: “Ardilla”] 

Hola te habla Mario Díaz, uno de los pastores de la iglesia El Monte en Stafford, Virginia. 

Esa película para niños de Disney “Up” fue muy popular en el 2009, en parte por que muchas personas se identificaron con el perrito que se distraía frecuentemente cada vez que creía que había visto alguna ardilla en la periferia de su vista. En medio de cualquier conversación, cortaba y viraba su cabeza abruptamente con eso de, “ardilla” (en inglés, “squirrel”). 

¡Que mucho nos pasa a eso a nosotros! No importa en lo que estemos tratando de enfocar, las “ardillas” de la vida nos desenfocan con tanta frecuencia que nos sentimos como Dug en esa película. Y aunque es muy jocoso ver esa representación tan imaginativa en la pantalla grande, la realidad es que este problema puede terminar afectandonos grandemente. 

Si no tenemos cuidado, podemos perder el enfoque en lo principal y concentrarnos en aquello que esta en la periferia.  Estas distracciones son frecuentemente los problemas del diario vivir. Y si perdemos el enfoque en lo bueno y nos concentramos en esos problemas podemos caer en la melancolía o la tristeza, en la negatividad o el pesimismo. Nos empezamos a sentir desamparados u olvidados, espesamos a esperar que las cosas nos van a ir mal, nos damos pena a nosotros mismo, y podemos caer hasta en la depresión. 

Así que tenemos que luchar contra esto. 

La Palabra de Dios, la Biblia, tiene mucho que decir al respecto. Hoy te quiero regalar un pasaje que se encuentra en Colosenses 3:2-3, donde el Apóstol Pablo nos exhorta, “Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.” 

La exhortación es a concentrar en “las cosas de arriba.” ¿Cuándo fue la última vez que consideraste las cosas de arriba— la esperanza del cielo, el estar en la presencia de Dios? 

Quizás ni te acuerdes de la última vez que consideraste eso. Nota que el pasaje contrasta ese enfoque con el enfoque en las cosas de la tierra. 

No cabe duda de que vivimos en un mundo quebrantado, donde el dolor y las vicisitudes sobreabundan. 

Pero algo cambia cuando ponemos nuestra fe en Jesús. Dice el pasaje que morimos y nuestra vida esta escondida con Cristo en Dios. 

Los que confían en Jesús nunca sufrimos en vano. ¿Sabías eso? Dios tiene un propósito que sobrepasa toda dificultad. 

Pablo lo dijo en 1 Corintios 4:17, declarando que “los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento.” 

Esa es la esperanza que tenemos. Por eso no nos rendimos ante la depresión y la melancolía. El sufrimiento pasara. Después de la noche, viene la mañana. Después de la tormenta viene la calma. Jesús nos esta dando forma de manera que cumplirá su plan perfecto para con nosotros. 

Todo lo terrenal es temporero. Así que no le damos el primado a esas cosas. No son lo mas importante. 

Las Escrituras prometen que, cuando nuestro Señor vuelva, tendremos un cielo nuevo y una tierra nueva. En aquel día Dios enjugará toda lágrima, y no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor. No olvides eso ni un día de tu vida. 

Si estas pasando por alguna injusticia ahora mismo. No te aferres al rencor. Déjalo todo en las manos de Aquel que dice, la venganza es mía. Vas a obtener la justicia que buscas. Jesús te llama bienaventurado si tienes hambre y sed de justicia, porque serás saciado. Eso está garantizado. 

De manera que puedes descansar. Eres completamente libre. Nada se puede interponer entre tu vida y los propósitos de Dios. Mantén tu mirada en las cosas de arriba, ignora las ardillas terrenales que pretenden distraerte, y veraz la gloria de Dios manifestarse en tu vida con un gozo y una paz que son simplemente inexplicables. 

Si quiere unirte a una comunidad enfocada en  cosas de arriba, ven y visita nuestra Iglesia El Monte este y todos los domingos a las 2PM en la 65 Toluca Rd. en Stafford, Virginia. 

Que Dios te bendiga.

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