Re-Enciende Tu Llama 002 

Puerto Rico es una pequeña isla en el Caribe. El clima es tropical—caliente todo el año. Así que nos costo un tiempo a mi familia y a mi acoplarnos al invierno aquí en Virginia.  Se pone 60 grados y ya yo saco mis abrigos. 

Los que vienen del norte se ríen por que este frío no es nada para ellos. 

Feliz Navidad a todos, mi nombre es Mario Díaz y soy uno de los pastores de la Iglesia El Monte, localizada en la 65 Toluca Rd. en Stafford, VA. 

Una de las cosas que he aprendido aquí es a hacer un fuego bueno. Ya sea en la chimenea o en una fogata afuera, hay una ciencia detrás de manejar el fuego. Para mi, es como un arte. 

Una de las cosas que hay que regular es el aire. A veces cuando la madera esta débil y parece que el fuego se va a apagar, solo hay que abrir un poco para que le entre el aire y esa madera que parecía ya gastada, recobra fuerzas y se enciende nuevamente para regalarnos su calor, que tanto nos agrada. 

Mientras meditaba en eso el otro día, recordaba como en nuestras vidas a veces nosotros nos sentimos así también. Como esa madera desgastada ya. Los golpes de la vida a veces son tan fuertes y en ocasiones tan continuos que sentimos que nuestro espíritu se esta apagando. 

Y si tu te sientes así en este invierno, después de este año tan difícil, me gustaría hoy hablarte de un viento que puede darte nueva vida. 

La Palabra de Dios, la Biblia, nos cuenta la historia del encuentro de Jesús con un fariseo (un maestro de la ley judía) que se llamaba Nicodemo. Lo puedes leer en el Evangelio de Juan, capítulo 3. 

Jesús cambió la vida de Nicodemo permanentemente cuando le dijo que tenía que nacer de nuevo para ver el reino de Dios.  Nicodemo quedo atónito. ¿Cómo que nacer de nuevo? ¿Yo no puedo volver al vientre de mi madre?, le dijo. 

Nicodemo se enfocaba en el nacer físico, mientras que Jesús le hablaba de una verdad aún más profunda. Una verdad espiritual. 

“Lo que nace del cuerpo es cuerpo,” le respondió Jesús, “lo que nace del Espíritu es espíritu.” 

Y aquí es a donde llegamos a la parte más interesante. Jesús le dice, “El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, aunque ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu.” 

Quizás te sientes cansado o cansada hoy. Gastado, desconsolada. Como que ya diste todo lo que tienes dentro y ahora te sientes que ya tu fuego se apaga… 

Escucha la voz de Jesús entonces. No esta todo perdido. Tu tienes mucho más que dar. Tan solo tienes que abrir la puerta de tu corazón para que entre la brisa del Espíritu de Dios a tu vida y todo puede cambiar. 

El Espíritu Santo puede re-encender la llama de tu corazón para que tu espíritu se encienda como nunca antes, y des ese calor tan confortante a todos los que estén a tu alrededor. 

Oro, en el nombre de Jesús, que sientas esa brisa en tu vida esta Navidad. 

No o me quiero ir sin invitarte a compartir con nosotros en la Iglesia El Monte todos los domingos a las 2PM en 65 Toluca Rd. Stafford, VA. Para más información, busca nuestra página de Facebook imonteararat, todo en una palabra así, imonteararat. 

Espero verte.

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